Cajibío, Colombia: Al menos 20 personas murieron y 36 resultaron heridas el sábado 25 de abril de 2026 cuando un artefacto explosivo fue detonado en un autobús que circulaba por la Carretera Panamericana en el municipio de Cajibío, en el departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia. El gobernador de Cauca, Octavio Guzmán, confirmó que entre las víctimas mortales se contabilizaron 15 mujeres y 5 hombres, y que al menos tres de los 36 heridos continuaban en unidades de cuidados intensivos el domingo.
Según las autoridades, el explosivo fue activado en el sector El Túnel, un tramo de alta circulación de la Panamericana que comunica Popayán con el Valle del Cauca. Doce de las víctimas eran vecinos de una misma vereda cercana a Cajibío, y centenares de familiares realizaron una vigilia el lunes en memoria de los fallecidos. El Instituto Nacional de Medicina Legal movilizó especialistas en odontología forense, antropología y medicina para identificar los cuerpos.
Responsabilidad y reacción del gobierno
El presidente Gustavo Petro atribuyó el ataque a un "grupo narco-terrorista" liderado por el individuo conocido como alias "Marlon", identificado por la Fiscalía como Iván Jacob Idrobo Arredondo y señalado como cabecilla de una facción disidente de las FARC que opera en la región. El ministro de Defensa ofreció una recompensa de 5.000 millones de pesos (aproximadamente 1,4 millones de dólares) por información que lleve a la captura de "Marlon".
La gobernadora del Valle del Cauca, Francisca Toro, exigió al gobierno nacional "apoyo inmediato" y un refuerzo de las fuerzas de seguridad, calificando la situación de "escalada de nivel terrorista". El atentado de Cajibío no fue un hecho aislado: más de dos docenas de incidentes violentos fueron reportados en el suroeste de Colombia en los tres días previos, y el día anterior una base militar en Cali había sido atacada, dejando un muerto.
Contexto regional
El Cauca y el Valle del Cauca son regiones estratégicas para los grupos armados ilegales que compiten por el control de los cultivos de coca y por las rutas fluviales y marítimas hacia el puerto de Buenaventura, desde donde se trafican drogas hacia Centroamérica y Europa. Las disidencias de las FARC han incrementado su actividad en los meses previos a las elecciones presidenciales del 31 de mayo, que se desarrollan en un ambiente de alta tensión política y social. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó el ataque y llamó a las autoridades a investigar los hechos y garantizar justicia para las víctimas. Guzmán declaró tres días de duelo en el departamento en memoria de los fallecidos.