Asunción: Paraguay reforzó en 2026 su estrategia de seguridad en la región de la Triple Frontera —donde convergen Argentina, Brasil y Paraguay en torno a Ciudad del Este— en respuesta al aumento de la actividad del crimen organizado transnacional en la zona. La región es históricamente conocida por el contrabando, el lavado de dinero y la presencia de grupos que financian redes criminales internacionales.
El gobierno del presidente Santiago Peña anunció en marzo de 2026 la creación de una unidad especializada antidrogas y antilavado con 500 efectivos de élite, equipada con tecnología de vigilancia satelital, drones de monitoreo y sistemas de intercepción de comunicaciones. La unidad opera en coordinación con la DEA estadounidense, la Policía Federal de Brasil y la Policía Federal Argentina.
El problema del lavado de dinero
Ciudad del Este, la segunda ciudad más grande de Paraguay con más de 300.000 habitantes, es uno de los mayores centros de comercio informal de América del Sur. Su zona franca atrae compradores de toda la región, pero también facilita el lavado de dinero procedente del narcotráfico y el contrabando de electrónicos, cigarrillos y combustible subsidiado.
El Grupo de Acción Financiera (GAFI) incluyó a Paraguay en su lista gris de países con deficiencias en la lucha contra el lavado de dinero en 2023, y el gobierno trabaja para salir de esa categoría mediante reformas a la legislación financiera y mayor transparencia del sistema bancario y de casas de cambio.
Cooperación trilateral
La operación conjunta con Argentina y Brasil en la Triple Frontera es un ejemplo de cooperación regional en seguridad que no siempre es fácil de sostener dado las diferencias políticas entre los tres países. Sin embargo, el interés común en combatir el crimen organizado transnacional ha permitido mantener operativos conjuntos incluso cuando las relaciones diplomáticas son complejas.