Brasilia: El Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (INPE) de Brasil publicó en enero de 2026 los datos definitivos de deforestación de la Amazonía brasileña durante 2025, revelando la pérdida de 11.568 kilómetros cuadrados de selva, una superficie mayor que el territorio de Jamaica. Aunque la cifra es inferior al pico histórico de 2019, representa un aumento del 12% respecto a 2024 y pone en riesgo las metas climáticas asumidas por Brasil en el Acuerdo de París.
El incremento de la deforestación se concentra en los estados de Pará, Mato Grosso y Rondônia. Las causas principales son la expansión de la frontera agrícola para soja y ganadería, la minería ilegal de oro que contamina ríos con mercurio y destruye ecosistemas frágiles, y el asentamiento irregular impulsado por la demanda de tierras en áreas previamente protegidas.
El papel de la ciencia y el monitoreo
Brasil opera uno de los sistemas de monitoreo forestal más avanzados del mundo, el sistema PRODES, que procesa imágenes satelitales de Landsat e integra datos de sensores ópticos y radar. A pesar de esta capacidad técnica, la fiscalización sobre el terreno sigue siendo insuficiente. El IBAMA, agencia de medio ambiente brasileña, opera con un presupuesto que es un tercio del que tenía hace una década en términos reales.
Científicos del INPE advierten que la Amazonía se acerca a un "punto de no retorno" a partir del cual el ecosistema comenzaría a producir menos agua de la que necesita para sostenerse, transformándose en sabana. Ese punto de inflexión se estima que ocurriría si se pierde entre el 20% y el 25% de la selva original; actualmente se ha perdido alrededor del 17%.
Respuesta internacional
El Fondo Amazonia, financiado principalmente por Noruega y Alemania, anunció un desembolso adicional de 1.200 millones de dólares para fortalecer la fiscalización y apoyar comunidades forestales. La Unión Europea también ha vinculado el acceso al mercado europeo de soja y carne a certificaciones de deforestación cero, un requisito que presiona a los sectores productivos brasileños a adoptar prácticas más sostenibles.