Jerusalén: El presidente argentino Javier Milei realizó una visita oficial a Israel a principios de abril de 2026, en la que reafirmó el respaldo de Argentina a la política estadounidense e israelí en Medio Oriente. En un acto en la Knesset, Milei rechazó las críticas internacionales a las operaciones militares israelíes y repitió su compromiso de trasladar la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén.
Milei, quien desde su asunción en 2023 ha convertido la alineación con Washington e Israel en un pilar de su política exterior, aprovechó la visita para cerrar acuerdos de cooperación en tecnología, agricultura y defensa. Argentina se convirtió en el primer país latinoamericano en firmar un tratado de cooperación tecnológica con Israel en el ámbito de ciberseguridad e inteligencia artificial.
Reacciones en la región
La postura de Argentina generó críticas de varios países latinoamericanos. México, Bolivia y Colombia —que habían cortado relaciones diplomáticas con Israel en 2024 bajo sus anteriores gobiernos— expresaron su rechazo a lo que describieron como un apoyo incondicional a acciones militares con alto costo humanitario. Brasil, por su parte, optó por una postura más moderada, reafirmando su compromiso con el multilateralismo.
En el ámbito económico, la visita también produjo resultados concretos: una empresa israelí de tecnología agrícola anunció una inversión de 200 millones de dólares en Argentina para desarrollar cultivos resistentes a la sequía. El acuerdo es relevante en el contexto de la apuesta argentina por convertirse en potencia agroexportadora con tecnología de punta.
Impacto doméstico
En Argentina, la visita fue bien recibida por los sectores de la coalición libertaria, aunque generó críticas de la oposición peronista y de organizaciones de la sociedad civil que expresaron preocupación por el abandono de la tradicional política exterior de no alineamiento del país. El canciller argentino defendió la estrategia señalando que la alineación con occidente es esencial para atraer inversión y reforzar la credibilidad institucional.