Tapachula: Nuevas caravanas de migrantes procedentes principalmente de Honduras, El Salvador y Guatemala continúan formándose en la frontera sur de México en 2026, aunque en menor escala que los picos de 2022-2023. Los migrantes centroamericanos buscan nuevas rutas para llegar a la frontera con Estados Unidos ante las restricciones implementadas por el gobierno mexicano y la mayor vigilancia del Departamento de Seguridad Interior estadounidense.
La ciudad de Tapachula, en el estado de Chiapas, sigue siendo el principal punto de entrada para los migrantes que cruzan desde Guatemala. Las autoridades mexicanas de migración procesan aproximadamente 3.000 solicitudes de asilo al mes solo en esa ciudad, con un sistema que continúa saturado. Los tiempos de espera para obtener documentos temporales que permitan transitar por México pueden superar los seis meses.
Factores que impulsan la migración
La migración centroamericana sigue siendo impulsada por una combinación de factores: violencia de pandillas, desempleo estructural, impacto de los desastres naturales —huracanes y sequías vinculadas al cambio climático— y la corrupción endémica. Honduras y Guatemala mantienen tasas de pobreza superior al 50%, y el acceso a educación y salud de calidad sigue siendo limitado en zonas rurales.
Las condiciones han mejorado algo en El Salvador, cuya calificación de seguridad del Departamento de Estado subió a Nivel 1, lo que ha reducido el flujo de salvadoreños. Sin embargo, analistas advierten que la reducción de la violencia no ha ido acompañada de mejoras en las condiciones económicas y de derechos civiles.
La política de contención de México
El gobierno de Claudia Sheinbaum ha mantenido la política de contención migratoria negociada con la administración Trump, que incluye la presencia de la Guardia Nacional en la frontera sur y acuerdos de deportación acelerada para migrantes sin documentación. Organizaciones de derechos humanos han criticado estas políticas por poner en riesgo a migrantes vulnerables.